Serendipia o los hallazgos afortunados que hacen avanzar a la ciencia

rayos x

Recuerdo una colección de cuentos que me regaló mi madre cuando era pequeño: Serendipity. Algunos de los cuarentones que estéis leyendo esto seguro que recordaréis a ese animal marino de color rosa llamado Serendipity, que buscaba incansablemente saber quién era…y en el camino descubrió ser el guardián de todos los mares y que en un viaje mágico con sus amigos, nos enseñaba a los más pequeños lecciones de sentido común.

El término serendipia no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE). La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), de todos modos, afirma que su uso es correcto y sugiere emplearlo como sinónimo de chiripa o carambola.

Serendipia procede de serendipity, un término inglés que acuñó el escritor y político británico Horace Walpole a mediados del siglo XVIII. Walpole se basó en un cuento persa que transcurre en la isla de Serendip (Ceilán).

La serendipia es un concepto que se vincula a un descubrimiento que se logra de manera casual e imprevista, cuando en realidad se estaba tratando de encontrar o de conseguir algo diferente. La serendipia también es la cualidad de una persona para advertir que ha logrado descubrir una cosa importante, más allá de que ésta no guarde un vínculo con lo que buscaba originalmente.

Las compañías farmacéuticas solemos confiar en la ciencia…..pero eso muchas veces no es suficiente. Es necesario estar en el momento adecuado en el lugar correcto. Mientras programas un ensayo clínico para tener un end point….en el camino descubres resultados que te animan a investigar en otra dirección.

Los siguientes cinco hallazgos científicos tuvieron mucho de serendipia en su génesis:

  1. Rayos X: Los rayos-x no fueron descubiertos hasta 1895, cuando el alemán Wilhelm Röntgen realiza experimentos con los tubos de Hittorff-Crookes y la bobina de Ruhmkorff, analizaba los rayos catódicos, para evitar la fluorescencia violeta, que producían los rayos catódicos en las paredes de un vidrio del tubo. Era tarde y al conectar su equipo por última vez se sorprendió al ver un débil resplandor amarillo-verdoso a lo lejos: sobre un banco próximo había un pequeño cartón con una solución de cristales de platino-cianuro de bario, observó que al apagar el tubo se oscurecía y al prenderlo se producía nuevamente, retiró más lejos el cartón y comprobó que la fluorescencia se seguía produciendo, repitió el experimento y sucedió lo mismo, los rayos creaban una radiación muy penetrante, pero invisible.
  1. Penicilina: Corría el año 1928 y en el laboratorio de Fleming, vería la luz uno de los antibióticos que más contribuyeron a salvar vidas en todo el mundo: la penicilina. La anécdota es conocida, placas con gérmenes que Fleming pacientemente estudiaba se contaminaron con un hongo, más tarde identificado como Penicillium Notatum, quien en definitiva fue el encargado de generar la destrucción de los microorganismos.
  1. Nitroglicerina: Un médico en el siglo XIX que atendía a los trabajadores de una fábrica de nitroglicerina, cuyo propietario era Alfred Nobel , se dio cuenta que ninguno de ellos padecía hipertensión. Así descubrió de forma accidental que ese producto sirve para reducir la tensión arterial, hoy día se sigue utilizando en forma de parches adhesivos.
  1. Minoxidil. La mayoría de los productos de uso tópico para la caída del cabello contienen minoxidil o algún derivado del minoxidil como el aminexil de Vichy Dercos. La historia del minoxidil es muy curiosa. Este compuesto, se empezó a emplear como medicamento para personas con hipertensión, se tomaba por vía oral, puesto que sus propiedades vasodilatadoras contribuían a bajar la tensión arterial. Los pacientes sometidos a este tratamiento observaron efectos secundarios al tomar este medicamento. La gran mayoría de ellos observaron que su vello tenía mayor densidad y un grosor superior al anterior, además de aparecer pelo en distintas partes del cuerpo. Incluso en partes en las que ya no tenían o clareaban. Al observar estos efectos secundarios se desarrolló una formulación por vía tópica para aplicar directamente sobre el cuero cabelludo y de este modo solo estimular el crecimiento del vello en esta zona, ayudando a atenuar la alopecia
  1. Marcapasos. El ingeniero estadounidense Wilson Greatbatch descubrió por accidente este aparato médico cuando trabajaba en la creación un mecanismo que fuera capaz grabar los sonidos del corazón. Su equivocación fue utilizar una resistencia eléctrica de baja capacidad en su invento. Consiguió con ello que éste pulsara cada 1.8 milisegundos.

 

Por tanto, sigamos confiando en la ciencia…y aprovechemos las lecciones que la serendipia, (como el animal marino Serendipity lo hacía en los cuentos) nos da en la búsqueda de nuevos fármacos para satisfacer las necesidades médicas no cubiertas de los pacientes.

 

Rodrigo Abad

Merck

 

Tiempo estimado de lectura 3-4 minutos

 

DESCRIPCIÓN:

Las compañías farmacéuticas confían en la ciencia, pero a veces no es suficiente, hay que estar en el momento y lugar adecuado: rayos x, penicilina,  o nitroglicerina son algunos ejemplos.

 

 

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