Reumatólogos exigen mejorar las condiciones y establecer baremos “dignos” en el ámbito privado

Los días 10 y 11 de diciembre se ha celebrado la tercera edición de la Jornada SER de Reumatología privada, organizada por la Sociedad Española de Reumatología, con la colaboración de Pfizer

Se estima que al menos 1 de cada 3 reumatólogos trabaja en el ámbito de la Medicina privada en España, alcanzando incluso el 46% de los participantes en la última encuesta que se ha llevado a cabo en la Sociedad Española de Reumatología en colaboración con el Grupo de especial interés en práctica privada (SERPA). En este sentido, “es prioritario mejorar las condiciones laborales de los especialistas que ejercen en este ámbito y dignificar los baremos/salarios que actualmente no son admisibles; así como abrir nuevas vías de colaboración con las aseguradoras y centros hospitalarios”, según ha puesto de manifiesto la Dra. Paloma García de la Peña Lefebvre, reumatóloga de la Fundación Instituto Inmunes y una de las coordinadoras de la III Jornada SER de Reumatología privada.

“Si hay un dato en el que coinciden la mayoría de los encuestados es que los baremos económicos son insuficientes y se debería establecer legalmente unos baremos mínimos que fuesen dignos.  Entre la mayoría de reumatólogos privados, lo baremos oscilan entre los 13 y los 19 euros en primera visita, y entre los 6 a 13 euros por revisión”, ha explicado la especialista durante dicho encuentro, organizado por la Sociedad Española de Reumatología, con la colaboración de Pfizer.

Otra de las quejas colectivas se centra en la imposibilidad de tratar con terapias biológicas u otros tratamientos de elevado coste a sus pacientes que no pertenezcan a mutualidades de funcionarios (64%) y, de manera aislada, en algunas compañías siempre que la medicación se administre de manera intravenosa en régimen de hospital de día.

La atención del paciente con patología reumática en el ámbito privado representa una parte considerable de la asistencia global y, sin duda, es necesaria para mantener la sostenibilidad del sistema sanitario. No obstante, durante dicho ejercicio hay diferencias significativas. “El profesional debe poder ejercer su profesión de manera completa y en las mejores condiciones con unas correctas instalaciones, disponer de todo el material que se precisa (ecógrafo, microscopio, capilaroscopio, etc.), recursos humanos y tener acceso a pautar todos los tratamientos que están incluidos en el arsenal terapéutico reumatológico. Todo ello con el fin de dar la mejor asistencia al paciente”, ha advertido la Dra. García de la Peña, quien recalca que “para el reumatólogo su herramienta de trabajo es el tiempo para preguntar, para explorar, para interpretar los resultados de las pruebas y educar al paciente en su patología”. En concreto, la encuesta revela un tiempo medio similar para la asistencia de un paciente en primera visita (20,7 minutos/21 minutos); mientras que en el caso de las revisiones en el ámbito privado el tiempo fue mayor con 16,8 minutos frente a los 14,2 en la pública.

Algunos resultados de la encuesta

El grado de satisfacción del profesional es similar en ambos ámbitos y solo un 7,5% de los reumatólogos está laboralizado/asalariado, frente a una mayoría de autónomos. Respecto al tipo de pacientes que se atienden en la privada, domina el enfermo de compañías con el 77%, según recoge la encuesta.


El perfil de la patología atendida también varía predominando la patología inflamatoria y la degenerativa en la pública. En el ámbito privado destaca la patología degenerativa, con patología metabólica como segunda más vista, inflamatoria/partes blandas por igual y se ve más fibromialgia y menos conectivopatías que en la Sanidad pública, ha detallado la Dra. García de la Peña, también profesora de la Universidad Alfonso X El Sabio.

En defensa de la calidad asistencial

Además, durante este encuentro también se habló sobre la Alianza de Sociedades Científicas. Esta iniciativa se concreta en la unión de 14 sociedades científicas con el objetivo de defender la calidad asistencial y la seguridad del paciente, ante el deterioro de las condiciones laborales, en el sistema de las aseguradoras y grupos hospitalarios.

“Los bajos baremos, la primacía del volumen sobre la calidad y la ausencia de cobertura de actos clínico-terapéuticos novedosos, reconocidos en los nomenclátor de cada sociedad científica, abocan a una situación muy preocupante, que ya hemos puesto en conocimiento de la Dirección General de Seguros”, ha explicado el Dr. Marcos Paulino, reumatólogo del Hospital General Universitario de Ciudad Real y también uno de los coordinadores del evento formativo, quien no quiso perder la oportunidad de animar a los jóvenes reumatólogos a emprender la aventura de la Reumatología privada.

También hubo un interesante debate sobre telemedicina, más implantada en el ámbito privado. “Antes de la pandemia, las aseguradoras tenían programas avanzados que, con la COVID-19, se han desarrollado exponencialmente. La facilidad para contactar con el médico, resolver consultas o dudas sencillas y el intercambio de información e imágenes en tiempo real son los puntos fuertes de esta nueva Medicina”, según el Dr. Paulino.

No obstante, en opinión del especialista, existen disfunciones y el marco legal está en proceso de definición. “El paciente del sector privado tiene acceso a diferentes reumatólogos, de distintas áreas geográficas, lo cual le permite pedir segundas y terceras opiniones, con facilidad, pero también potencia la confusión y la pérdida de la adecuada relación médico-paciente”, ha precisado.

Una apuesta por la formación de los reumatólogos

La tercera edición de la Jornada SER de Reumatología privada ha tenido el objetivo de fomentar el diálogo entre todas las asociaciones y agentes implicados en la Medicina privada. “Dar voz y poner el foco en los problemas, proyectos y la realidad actual que viven, día a día, 1 de cada 3 reumatólogos, es una señal de la importancia que la Reumatología privada tiene para nuestra sociedad científica. La idea ha sido crear un foro de discusión y planteamiento de ideas para un colectivo de más de 400 profesionales, con mucho que decir y con ganas de reivindicarse”, ha constatado el Dr. Paulino.

En esta jornada se han tratado temas como la reivindicación de la dignidad profesional ante las aseguradoras y los grupos hospitalarios o cómo hacer para generar más producción científica, registros o proyectos de investigación. También se han conocido diversas experiencias frente al COVID. 

El reumatólogo de privada, en la mayoría de los casos, tiene más dificultad para trabajar en equipo, investigar, publicar, ejercer la docencia o manejar patologías que requieren el uso de terapias complejas. Por ello, facilitar la conexión entre reumatólogos que, a menudo, trabajan solos o en grupos muy reducidos y ponerlos en contacto entre ellos y con grandes Servicios de Reumatología privada, es muy positivo y genera conciencia de pertenencia a un grupo que está demasiado habituado a hacer “la guerra por su cuenta”, ha concluido el Dr. Paulino.

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