Las personas con espondiloartritis ‘se mojan’ con la práctica de ejercicio

Reumafit es una campaña de la Fundación Española de Reumatología sobre la importancia del ejercicio físico en las enfermedades reumáticas

La inactividad física es frecuente en las personas con espondiloartritis y se asocia con peor función física, más síntomas (como dolor e inflamación) y peor calidad de vida. “A pesar de que todas las guías clínicas y documentos de consenso internacionales consideran la actividad física y el ejercicio como elementos básicos del tratamiento de la espondiloartritis, las personas con esta enfermedad reumática realizan, habitualmente, menos actividad física que la población general”, recuerda la Dra. Cristina Macía, coordinadora de la Comisión de relaciones con pacientes de la FER y reumatóloga en el Hospital Universitario Severo Ochoa (Madrid), durante la jornada de ejercicio organizada para pacientes con espondiloartritis en el Centro La Perla Donostia.


Distintos estudios científicos en personas con espondiloartritis han comparado aquellas que realizan programas de ejercicio con las que no los hacen, demostrando que quienes realizan ejercicio mejoran la forma física, la flexibilidad de la columna y el dolor. Además, disminuyen la inflamación, pueden mejorar su estado de ánimo y, en definitiva, aumentan su calidad de vida. “La actividad física y el ejercicio mejoran los síntomas de la espondiloartritis, previenen muchas de sus consecuencias a medio-largo plazo y pueden limitar la influencia negativa en su evolución de factores como enfermedades asociadas y los efectos secundarios de la medicación”, insiste la Dra. Macía.



No obstante, la especialista recuerda que “es muy importante que las personas con espondiloartritis realicen ejercicio supervisado por profesionales del deporte, de acuerdo a las limitaciones y necesidades de cada una”.



A la hora de elegir el tipo de ejercicio es fundamental que la persona se encuentre a gusto realizándolo, porque de esta manera será más fácil que cree el hábito de practicar ejercicio de manera habitual, es decir, al menos tres veces por semana.



Dentro de la campaña Reumafit, la FER y AGAER han organizado un taller de ejercicio físico en agua de mar para personas con espondiloartritis. Este taller, impartido por Naiara Irazusta, fisioterapeuta de La Perla Donostia, se ha enfocado en ejercicios para movilizar distintas articulaciones y fortalecer la musculatura de espalda y core (músculos abdominales, lumbares, de la pelvis, los glúteos y la musculatura profunda de la columna). “Se trata de realizar ejercicios de bajo impacto para movilizar de manera suave todas las articulaciones y mantener el recorrido articular, aprovechando la propia resistencia del agua para fortalecer la musculatura”, ha señalado la especialista en fisioterapia.



Naira Irazusta explica que “el ejercicio en agua de mar ayuda a reducir el dolor, la inflamación y mantener la capacidad funcional lo que favorece que puedan realizar las actividades de su vida diaria y mejorar su calidad de vida”.



Miren Barrio, presidenta de AGAER y paciente de espondiloartritis, asiente al escuchar los beneficios que menciona la fisioterapeuta. “Para nosotros movernos es fundamental porque el dolor disminuye con el movimiento. Aunque estás mal, lo poco que puedas hacer mejora muchísimo tu día a día”, asegura.



Además, la presidenta de AGAER destaca otros aspectos beneficiosos de realizar ejercicio físico junto a otros pacientes. “No es solo la mejora física, sino el hecho de socializar, de compartir con personas que entienden tu dolor. Es un momento en el que la salud mental también se ve beneficiada, por las endorfinas que produce hacer ejercicio y por compartir con personas que te entienden porque también conviven en su día a día con una enfermedad reumática que es crónica”, explica Miren Barrio.



Algunos resultados de la encuest

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