La hormona D puede llegar a jugar un papel clave en las enfermedades de la sangre y de sus componentes celulares

La vitamina D, además de estar relacionada con el correcto funcionamiento del metabolismo del calcio, parece tener una fuerte vinculación con la hematología y, en ciertos casos, puede llegar a jugar un papel clave en las enfermedades de la sangre y de sus componentes celulares. Esta es una de las principales conclusiones que avanza el Dr. Jose Antonio Pérez Simón, responsable de la Unidad de Hematología del Hospital Virgen del Rocío, Sevilla, en el marco del webinar sobre el Sistema Endocrino de la Vitamina D en Hematología, organizado por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y la Fundación Española de Hematología y Hemoterapia (FEHH), en colaboración con Faes Farma. El encuentro servirá para dar a conocer la relación existente entre el Sistema Endocrino de la Vitamina D (SEVD) y el sistema inmunológico, enfermedades oncológicas como el mieloma o enfermedades crónicas como la anemia falciforme.

 

El sistema inmunológico del ser humano necesita mantener unos niveles óptimos de 25-OH vitamina D. Precisamente por este motivo, entre otros, los humanos fueron adaptando algunas de sus características como el color de la piel a la mayor o menor cantidad de luz solar. “Todas las células que conforman el sistema inmune y la mayoría de las células del sistema hematopoyético, conjunto de órganos y tejidos que se encargan de la formación de los distintos elementos de la sangre, expresan receptores para la vitamina D, lo que refleja su importancia para el correcto funcionamiento del mismo”, destaca el Dr. Pérez Simón.

 

El efecto del SEVD en el sistema inmunológico es complejo, ya que a nivel de linfocitos T, la hormona D promueve un efecto pro-tolerogénico, contribuyendo a regular los procesos implicados en inflamación y modular la respuesta inmune tras su activación. En cambio, en otras células que conforman el sistema inmune, como el sistema monocito macrófago, favorece su efecto bactericida”, añade el especialista.

 

En relación con los tratamientos de cáncer hematológico, el doctor indica que “en un estudio prospectivo de cohortes de pacientes sometidos a un trasplante alogénico, procedimiento por el cual un paciente recibe células formadoras de sangre (células madre) sanas para reemplazar sus propias células madre destruidas por radioterapia o dosis altas de quimioterapia[iii], se comprobó que los pacientes que recibían vitamina D tenían un menor riesgo de desarrollar enfermedad injerto contra receptor crónica, y que este efecto además depende del tipo de receptor de vitamina D que tienen el donante” i, ii.

 

Comprender el metabolismo desregulado de la hormona D y su función en el cáncer es fundamental para el desarrollo de nuevas estrategias prometedoras para el éxito de la terapia contra el cáncer basada en hormona D[iv]. Además, se ha observado que el uso de tratamiento de la hipovitaminosis D podría reducir la mortalidad en pacientes oncológicos en un 15%[v].

 

En lo que respecta a los pacientes oncológicos, el Dr. Pérez Simón destaca que “el déficit de esta hormona se establece como un dato común, debido a que, aunque la vitamina D se produce en la piel tras exposición al sol, para que se transforme a su forma activa, debe pasar por el hígado y el riñón donde sufre modificaciones químicas que llamamos hidroxilación. Por tanto, la alteración hepática y renal que padecen este tipo de pacientes, además de la escasa exposición al sol o una nutrición deficiente, son factores que pueden contribuir a su déficit”. Por ello, establecer y conservar unos niveles de 25-OH vitamina D óptimos es importante para aquellos que se están sometiendo a tratamientos frente a cánceres hematológicos o enfermedades crónicas como la anemia falciforme.

 

Por ello es relevante, teniendo en cuenta que un alto porcentaje de pacientes tiene niveles bajos de 25-hidroxivitamina D, “que se realice una determinación de los niveles de 25-OH vitamina D en sangre a todas las personas en tratamiento oncológico, aunque también expandiría esta recomendación a la población de edad más avanzada en general”, advierte el Dr. Pérez Simón.

 

[i] Caballero-Velázquez T, Montero I, Sánchez-Guijo F, Parody R, Saldana R, Valcarcel D, et al. Immunomodulatory Effect of Vitamin D after Allogeneic Stem Cell Transplantation: Results of a Prospective Multicenter Clinical Trial. Clin Cancer Res 2016, doi: 10.1158/1078-0432.CCR-16-0238.

[ii] Carrillo-Cruz E, García-Lozano J.R, Marquez-Malaver F.J, Sanchez-Guijo F.M, Montero Cuadrado I, Ferra i Coll F, et al. Vitamin D Modifies the Incidence of Graft-versus Host Disease after Allogeneic Stem Cell Transplantation Depending on the Vitamin D Receptor (VDR) Polymorphisms. Clin Cancer Res 2019, doi: 10.1158/1078-0432.CCR-18-3875.

[iii] Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Definición de trasplante alogénico de células madre. (2021). Disponible en: https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionarios/diccionario-cancer/def/trasplante-alogenico-de-celulas-madre

[iv] Jeon, SM., Shin, EA. Exploring vitamin D metabolism and function in cancer. Exp Mol Med 50, 20 (2018). https://doi.org/10.1038/s12276-018-0038-9

[v] Zhang, Y., Fang, F., Tang, J., Jia, L., Feng, Y., Xu, P., & Faramand, A. (2019). Association between vitamin D supplementation and mortality: systematic review and meta-analysis. BMJ (Clinical research ed.), 366, l4673. https://doi.org/10.1136/bmj.l4673

Deja un comentario