Entre el 20-30% de los pacientes con epilepsia continúan presentando crisis y no responden al tratamiento farmacológico

Noviembre: Mes de la Epilepsia

 

La epilepsia es una de las patologías neurológicas más comunes en la población pediátrica con una incidencia anual que oscila entre 41-100 casos por cada 100.000 niños1. “Antes de la aparición de los fármacos antiepilépticos, esta enfermedad se trataba con el ayuno, atribuyéndose los efectos de mejora de las crisis epilépticas a la deshidratación, la acidosis metabólica y la cetosis. Este tratamiento se ha transformado en lo que hoy en día se conoce como dieta cetogénica, cuyos efectos comenzaron a objetivarse desde un punto de vista científico a principios del siglo pasado”, explica la Dra. Begoña Molina Baena, especialista en Endocrinología y Nutrición en el Hospital Universitario de la Princesa (Madrid).

 

Los expertos revelan que hasta un 20% y un 30% de los pacientes con epilepsia continúan presentando crisis y no responden al tratamiento farmacológico. En este sentido, la dieta cetogénica es una herramienta de gran utilidad para pacientes complejos, con difícil manejo de las crisis y con importante deterioro de la calidad de vida.

 

Se denomina dieta cetogénica a aquella con alto contenido en grasa, bajo en hidratos de carbono y con la mínima cantidad de proteínas necesaria para cubrir los requerimientos de los pacientes sin poner en riesgo su salud. Esta dieta intenta emular los cambios metabólicos asociados a la situación de ayuno, con la producción de cuerpos cetónicos, que influyen en el control de las crisis epilépticas. Tanto es así que la práctica clínica ha demostrado una tasa de éxito de hasta un 70%2. Su efectividad ha sido probada en varios ensayos clínicos que revelan que hasta un 20% de los niños con epilepsia puede quedar libre de crisis si sigue convenientemente la dieta cetogénica3,4,5,6,7.

 

La dieta cetogénica como tratamiento para la epilepsia

Es cierto que hoy en día se está viviendo un boom en el uso de la “dieta keto” en situaciones muy dispares, tanto para la pérdida de peso, como por razones deportivas, o simplemente por gusto o moda, pero debemos distinguir cuando es un tratamiento y cuando se trata de un estilo de vida. Es importante recalcar esta diferencia clave porque en el caso de los pacientes con epilepsia no puede considerarse un capricho o una moda, ya que consiste en un enfoque terapéutico que complementa su tratamiento en su conjunto, y que busca que la cetosis se mantenga con niveles farmacológicos estables”, expone la Dra. Molina.

 

 

En concreto, la experta detalla que “en el caso de los niños, la utilización de la dieta cetogénica complementa los tratamientos farmacológicos de refractariedad y no presenta efectos adversos importantes, lo cual es relevante en el contexto de la infancia, donde el desarrollo cognitivo e intelectual es crucial. No se debe esperar a utilizar esta dieta como última opción de tratamiento, ya que con un buen seguimiento médico no repercutirá de forma negativa en el crecimiento, ni tampoco provocará alteraciones de conducta ni cognitivas, sino que incluso ayudará a mejorar las esferas psicológicas y sociales de los pacientes”.

 

Lo principal para los padres, y en general, para cualquiera que inicie una dieta de este tipo, es entender que es un tratamiento, y como tal debe enfocarse, con la misma disciplina y seriedad. En este sentido, el programa de formación previo y las herramientas que proporciona el equipo de educadores para afrontar la dieta son fundamentales, no solo por la parte dietética, sino también para saber cómo afrontar las eventuales situaciones intercurrentes que puedan acontecer. Y por supuesto, es muy importante contar con el apoyo y con la posibilidad de consultar las dudas que puedan surgir en todo el proceso, en especial al inicio de la dieta”, sugiere la Dra. Molina.

 

La experiencia personal de la Dra. Molina siguiendo una dieta cetogénica

En palabras de la Dra. Molina: “Me inicié en esta dieta porque para es importante entender bien a mis pacientes, saber cómo perciben los síntomas y cómo se sienten, y creo que para eso es fundamental ponerse en su piel. Esta idea me llevó a seguir la dieta en primera persona, pues me ayudaría a identificar las dificultades y sensaciones que mis pacientes experimentarían al iniciar la cetosis. Es importante recalcar que esto es un caso excepcional, puesto que no podría hacer lo mismo con otro tipo de tratamientos. En cambio, siempre que no ponga en riesgo mi salud, sí puedo seguir una dieta u otra en mi día a día”.

Además, la experta añade que le resultó muy útil entender la parte teórica. Es decir, “saber cómo funciona el metabolismo y qué cambios experimenta el organismo al reducir drásticamente el aporte de los hidratos de carbono, porque esta parte racional te ayuda a entender los cambios que vas viviendo. Por tanto, estás atento para reconocer los síntomas, entiendes por qué debes seguir determinadas normas, y eso da mucha seguridad. Por último, es fundamental que los pacientes cuenten con el equipo médico, porque ante la duda, lo mejor es consultar. Cada paciente es un mundo y tiene unas circunstancias individuales que es necesario tener en cuenta, y eso los profesionales lo sabemos”.

 

 

[i] https://www.seepnet.es/grupos-trabajo/dieta-cetogenica

[ii] Fang, Y., Xiao-Jai, L. et al. (2015) ‘Ef_cacy of and Patient Compliance with a Ketogenic Diet in Adults with Intractable Epilepsy: A Meta-Analysis’, Journal of Clinical Neurology, 11(1), pp. 26–3

[iii] Kossoff EH, Zupec-Kania BA, Amark PE, Ballaban-Gil KR, Christina Bergqvist AG, Blackford R, et al; Charlie Foundation, Practice Committee of the Child Neurology Society; International Ketogenic Diet Study Group. Optimal clinical management of children receiving the ketogenic diet: recommendations of the International Ketogenic Diet Study Group. Epilepsia. 2009; 50(2): 304-17.

[iv] Martin K, Jackson CF, Levy RG, Cooper PN. Ketogenic diet and other dietary treatments for epilepsy. Cochrane Database Syst Rev. 2016; 2: CD001903.

[v] Caraballo R, Vaccarezza M, Cersósimo R, Ríos V, Soraru A, Arroyo H, et al. Long-term follow-up of the ketogenic diet for refractory epilepsy: multicenter Argentinean experience in 216 pediatric patients. Seizure. 2011; 20: 640-5.

[vi] Nangia S, Caraballo RH, Kang HC, Nordli DR, Scheffer IE. Is the ketogenic diet effective in specific epilepsy syndromes? Epilepsy Res. 2012; 100: 252-7

[vii] Thammongkol S, Vears DF, Bicknell-Royle J, Nation J, Draffin K, Stewart KG, et al. Efficacy of the ketogenic diet: which epilepsies respond? Epilepsia. 2012; 53: 55-9.

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