El déficit de vitamina D podría asociarse a mayores tasas de infarto, hipertensión arterial e, incluso, de mortalidad

  • Las enfermedades cardiovasculares suponen la primera causa de mortalidad en nuestro país.
  • Distintos estudios científicos han mostrado que la vitamina D tiene numerosos efectos protectores en el sistema cardiovascular.
  • El 35% de los pacientes con síndrome metabólico, el 90% de los pacientes con diabetes, así como el 88% de los pacientes obesos tienen déficit de vitamina D.

 

 

Madrid, 6 de julio de 2020.- Es conocido el papel que la vitamina D juega en la homeostasis del calcio y metabolismo óseo. Pero son muchas también las virtudes que presenta a nivel extraesquelético. En este sentido, se han identificado receptores de vitamina D en otras localizaciones como el sistema cardiovascular[i]. Además, los expertos también destacan la relevancia de esta hormona en el metabolismo de la glucosa y la función de la insulina[ii].

 

Las enfermedades cardiovasculares son, de modo agregado, la primera causa de mortalidad en nuestro país[iii]. La obesidad, la diabetes tipo 2 y la dislipemia son tres enfermedades con una alta prevalencia en España y con una tendencia creciente en los últimos años. Según los expertos, en España ya un 25% de la población es obesa o tiene problemas de sobrepeso (se considera obesidad cuando el índice de masa corporal (IMC) es mayor o igual a 30 Kg/m2 y sobrepeso cuando es mayor o igual a 25 Kg/m2). Además, el 13,8% de los españoles mayores de 18 años tiene diabetes tipo 2[iv]. Estos factores de riesgo se asocian a una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares. La Organización Mundial de la Salud estima que aproximadamente el 8% de la «carga de enfermedad» en países desarrollados está causado por el colesterol elevado y que hasta un 60% de la enfermedad coronaria y el 40% de los ictus isquémicos son secundarios a una elevación de colesterol por encima del dintel de la normalidad[v].

 

El déficit de vitamina D, relacionado con un mayor riesgo cardiovascular

El déficit de vitamina D y la enfermedad cardiovascular parecen estar relacionados, según apuntan diversos estudios observacionales[vi].  Se ha observado que el 35% de los pacientes con síndrome metabólico, el 90% de los pacientes con diabetes (y es grave en 1 de cada 3), así como el 88% de los pacientes obesos tienen déficit de vitamina Div. En este contexto, esta deficiencia hormonal se relaciona con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, como son: síndrome metabólico, hipertensión, diabetes, hiperlipidemia, entre otras, aumentando además la morbilidad y mortalidad cardiovasculariii,iv.

 

“La hormona D es en realidad un “nutriente umbral” que es necesario mantener en unos determinados niveles debido a que tiene numerosos efectos protectores en el aparato cardiovascular. La evidencia científica muestra una asociación clínica entre bajas concentraciones de vitamina D con la intolerancia a la glucosa, desarrollo de síndrome metabólico y diabetes tipo 2”, comenta el Dr. José Luis Neyro, especialista en Ginecología y Obstetricia.

 

En pacientes con sobrepeso u obesidad la elevada incidencia del déficit de vitamina D se puede deber a distintos factores, entre los que cabe destacar una ingesta inadecuada a través de la dieta[vii] y una menor actividad al aire libre, hecho que reduce la exposición solar[viii] y, por tanto, la síntesis cutáneavii. Adicionalmente, en estos pacientes se produce el “secuestro” de vitamina D en el tejido adiposo, reduciendo los niveles plasmáticos, a lo cual contribuye también una absorción intestinal alteradavii,[ix].

 

Los niveles deficientes de 25-OH vitamina D pueden contribuir a empeorar el pronóstico de los pacientes con factores de riesgo cardiovascular, ya que diversos estudios los han asociado a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, incremento de la presión arterial, aterosclerosis, infarto de miocardio o mortalidad por cualquier causaviii,[x],[xi],[xii].

 

En pacientes con DM2 se ha demostrado la asociación directa entre bajos niveles de 25-OH vitamina D y un peor control glucémico[xiii],[xiv] que puede deberse a su efecto sobre los niveles de la hormona paratiroidea, que provocan una mayor resistencia a la insulinaix. Además, la síntesis y la secreción de insulina en el páncreas también se ve afectada por los niveles deficitarios de esta vitamina[xv].

 

 

[i] Grübler MR, März W, Pilz S, Grammer TB, Trummer C, Müllner C, Schwetz V, Pandis M, Verheyen N, Tomaschitz A, Fiordelisi A, Laudisio D, Cipolletta E, Iaccarino G. Vitamin-D concentrations, cardiovascular risk and events – a review of epidemiological evidence. Rev Endocr Metab Disord. 2017 Jun;18(2):259-272. doi: 10.1007/s11154-017-9417-0.

[ii] Fahim Abbasi, David Feldman, Michael P. Caulfield, Feras M. Hantash, Gerald M. Reaven, Relationship Among 25-Hydroxyvitamin D Concentrations, Insulin Action, and Cardiovascular Disease Risk in Patients With Essential Hypertension, American Journal of Hypertension, Volume 28, Issue 2, February 2015, Pages 266–272, https://doi.org/10.1093/ajh/hpu136

[iii] Instituto Nacional de Estadística. Defunciones según la causa de muerte 2018 https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176780&menu=ultiDatos&idp=1254735573175 (último acceso marzo 2020)

[iv] Muñoz Jiménez A, Rubio Romero E. Vitamina D manual de uso en la práctica clínica. 2018. ISNB: 978-84-697-6910-2

[v] Ferreira González I, et al. Situación actual del tratamiento de las dislipemias en España. Rev Esp Cardiol (Suppl) 2012; 12 (C): 2-7

[vi] Beveridge LA, Witham MD. Vitamin D and the cardiovascular system. Osteoporos Int. 2013 Aug;24(8):2167-80. doi: 10.1007/s00198-013-2281-1. Epub 2013 Mar 7. Review. PMID: 23468072

[vii] Mehmood ZH1, Papandreou D1. An Updated Mini Review of Vitamin D and Obesity: Adipogenesis and Inflammation State. Open Access Maced J Med Sci. 2016 Sep 15;4(3):526-532. Epub 2016 Sep 6.

[viii] Pourshahidi LK. Vitamin D and obesity: current perspectives and future directions. Proc Nutr Soc. 2015 May;74(2):115-24. doi: 10.1017/S0029665114001578. Epub 2014 Oct 31.

[ix] Pelczyńska M1, Grzelak T1, Walczak M1, Czyżewska K1. Hypovitaminosis D and adipose tissue – cause and effect relationships in obesity. Ann Agric Environ Med. 2016 Sep;23(3):403-9. doi: 10.5604/12321966.1219177.

[x] Moyano C, et al. Vitamina D e hipertensión arterial. Med Clin (Barc) 2012; 138 (9):397-401.

[xi] Faridi KF1,2, Lupton JR2, Martin SS2, Banach M3, Quispe R2, Kulkarni K4, Jones SR2, Michos ED2. Vitamin D deficiency and non-lipid biomarkers of cardiovascular risk. Arch Med Sci. 2017 Jun;13(4):732-737. doi: 10.5114/aoms.2017.68237. Epub 2017 Jun 12.

[xii] Kienreich K, Tomaschitz A, Verheyen N, Pieber T, Gaksch M, Grübler MR, Pilz S. Vitamin D and cardiovascular disease. Nutrients. 2013 Jul 31;5(8):3005-21. doi: 10.3390/nu5083005. Review.

[xiii] Wu C, Qiu S, Zhu X, Li L. Vitamin D supplementation and glycemic control in type 2 diabetes patients: A systematic review and meta-analysis. Metabolism. 2017 Aug;73:67-76. doi: 10.1016/j.metabol.2017.05.006. Epub 2017 May 22. Review.

[xiv] Saif-Elnasr M1, Ibrahim IM1, Alkady MM1. Role of Vitamin D on glycemic control and oxidative stress in type 2 diabetes mellitus. J Res Med Sci. 2017 Feb 16;22:22. doi: 10.4103/1735-1995.200278. eCollection 2017.

[xv] Palomer X1, González-Clemente JM, Blanco-Vaca F, Mauricio D. Role of vitamin D in the pathogenesis of type 2 diabetes mellitus. Diabetes Obes Metab. 2008 Mar;10(3):185-97. doi: 10.1111/j.1463-1326.2007.00710.x.

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